lunes, 19 de julio de 2010

El cadáver del Bicentenario


Y se nos llegó la celebración de los 200 años de la Independencia, en el fondo de mi alma me siento realmente orgullosa de ser colombiana y celebro que nuestro prócer Simón Bolívar nos haya liberado del yugo español. Nuestro país cumple 200 años y lo cierto es que el Bicentenario llega con muchos conflictos con nuestros queridos hermanos venezolanos cuando deberíamos estar más unidos que nunca. Mientras acá en Colombia estamos a la expectativa de qué nos depararán los próximos años, en Venezuela el señor presidente Chavez se ha dedicado a celebrar a lo grande el bicentenario exhumando los restos de nuestro prócer. Sé que muchos lo ven como otra de las excentricidades de Chavez, mientras otros lo consideran una profanación a sus restos y otros como una especie de rito pagano que no tiene razón de ser. Estoy de acuerdo con el hecho de que tiene mucho de excentricidad y tiene mucho de manipulación política de la historia, pero en este caso mi lado de científica amante de la antropología forense prevalece sobre las críticas que pueda hacerle a las locuras de Chávez. Para los que creen que se trata de una profanación pues siento decirles que el cadáver de Bolívar tuvo que ser trasladado de la Catedral Basílica de Santa Marta en Colombia a Venezuela en el año de 1842, y una vez allá fueron una vez más trasladados en 1877 al Panteón Nacional de Venezuela, así que no es la primera vez que perturban el sueño eterno del Libertador, por lo que no creo que haya por qué escandalizarse al respecto.
En segundo lugar, hablando como científica y no como politóloga y habiendo visto los videos de la exhumación, obviamente haciendo caso omiso de las declaraciones ridículas y absurdas de los miembros del gabinete de Chávez, creo que el equipo que la realizó lo hizo de forma impecable, con el profesionalismo y la dedicación que el caso ameritaba.

Ahora, más allá del escándalo, creo que debemos pensar en que el motivo por el cuál se decidió exhumar el cadáver, aparte de las obvias intenciones políticas y de todos los elementos simbólicos que hay detrás, fue ver si realmente Simón Bolívar murió de tuberculosis o si fue envenenado por arsénico, pues un estudio de la Universidad de Maryland había dicho que podría haber muerto por esta causa, sin embargo ello pudo haber sido causado por una exposición continua a la sustancia y no necesariamente por un envenenamiento intencional, como sucedió con Napoleón. Pero...¿cómo lograr probar la intencionalidad o no intencionalidad del envenenamiento?, he ahí el meollo del asunto porque con el análisis del cabello y de los dientes la sustancia puede ser identificada en el análisis químico y microscópico, sin embargo ¿cómo demostrar que se la dieron a propósito para asesinarlo? Si me preguntan creo que es bastante difícil hacerlo tantos años después de la muerte, casi 180 para ser exacta, y más si se tiene en cuenta que los traslados anteriores de los restos pudieron haber contaminado y hasta alterado los restos del Libertador. Con respecto a la tuberculosis, creo que sigue siendo una causa probable de la muerte, y no es nada difícil comprobar que el Libertador pudo haberla padecido, no sólo mediante análisis de ADN, sino mediante el análisis óseo, pues la tuberculosis en adultos afecta el aspecto de los huesos, en particular de las vértebras, especialmente de la sexta torácica (T6) a la lumbar 3 (L3), mostrando una pérdida de densidad, porosidad, granulosidad y hasta la destrucción de los cuerpos vertebrales.

El valor científico de esta exhumación es realmente emocionante, y creo que se ha opacado por las bien conocidas críticas al presidente Chavez. Sin embargo dado las implicaciones ideológicas y políticas, que son obvias en cada actuación de Chavez, veo con profunda preocupación cómo este hecho ha sido manipulado por el presidente de Venezuela, y me preocupa que los hallazgos científicos sean objeto de la misma manipulación, por lo que es probable que la verdad que se busque develar, tal vez termine siendo una mentira fabricada con fines políticos. Como científica, espero que sea publicado el informe de los análisis realizados al cadáver de Bolívar, para convencerme de que realmente lo que se divulgue sea científicamente probable. Sólo el tiempo dirá en qué terminará toda esta historia, mientras tanto a sacar las banderas y a festejar, que 200 años no se cumplen todos los días...

Agradecimiento a mis profesores de Antropología Biológica y Forense, especialmente a Karen Ramey Burns.

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